El viejo que ama a Pfizer
El médico de cabecera del señor Manuel acaba de cambiárselas por otras más fuertes, pues las del 6 que acostumbra a recetarle ya no le hacen tanto efecto últimamente. El anciano Manuel consigue unas del 8 en la farmacia de su barrio para pasar toda la semana. Ya en casa, se toma la primera: el orgasmo es de gran intensidad y la potencia de la eyaculación supera con creces a las del 6. Mejor de lo que esperaba el pensionista Manuel para funcionar bien el resto del día. El viejo ama a Pfizer, aunque todavía conserve el luto por su querida mujer.
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