Fantasmas calientes

Un fantasma entra en un castillo abandonado donde habita una fantasma que no ha tenido relaciones sexuales desde hace 200 años. Nada más conocerse, hay buen rollito y una tensión sexual se apodera de ambos seres incorpóreos. Se ponen calientes a medida que van asustándose y seduciéndose mútuamente. Ella le dice que quiere ser su puta y él que desea ser su cabrón fantasmagórico. Cuando se disponen a follar, la fantasma le pregunta si ha traído condones, pues a sus 300 años de vida ya no está para correr riesgos.