La señora Sánchez sale de la monotonía

Cansada de repetir siempre la postura del misionero, la señora sánchez decide quitarse a su marido de encima, incorporarse, tumbar en la cama al señor Sánchez boca arriba, salir del dormitorio, buscar al joven albañil que está en su cocina cambiando el suelo, llevarlo al dormitorio, desnudarlo, tumbarlo junto a su marido, comenzar a chuparles las pollas mientras se lleva los dedos a su clítoris, montarse encima de la polla del señor Sánchez hasta hacerle eyacular, montarse encima de la polla del especialista en suelos hasta hacerle eyacular y, para terminar, alcanza un orgasmo de intensidad nada despreciable.

No hay comentarios: